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La petrolera de las zonas selváticas

enero 13, 2019 - Empresas
La petrolera de las zonas selváticas

La argentina Pluspetrol no tiene actividad en plataformas petroleras, mas incluso de esta manera ha debido aprender mucho sobre la logística off-shore. Con la salvedad de sus operaciones en la cuenca neuquina del país austral, donde se halla el mega yacimiento de gas y petróleo no usual de Vaca Fallecida, los primordiales pozos de los que extrae hidrocarburos —en Perú, Bolivia, Angola y el norte de Argentina— están situados en zonas selváticas que en ocasiones demandan contestar las técnicas de la producción en el mar. Con una fuerte impronta en operaciones de logística compleja, Pluspetrol ha alcanzado una producción de cuatrocientos treinta y cuatro mil barriles de petróleo equivalentes diarios, un volumen que la posiciona como una de las grandes petroleras privadas de Latinoamérica.

La compañía fue fundada a mediados de los años setenta cuando buscaban franquiciar en negocios rentables, cuando empezó sus operaciones en Neuquén (Patagonia) y en el Yungas de la provincia de Brinca, una zona de selvas subtropicales en el norte de Argentina. Del mismo modo que otras petroleras de capitales nacionales, empezó siendo distribuidora de servicios de la estatal YPF, el actor dominante de la industria. El día de hoy es responsable del seis con tres por ciento de la producción argentina de crudo, conforme a las cantidades del Instituto Argentino del Petróleo y del Gas, mas la compañía hace un culto del bajo perfil y no es un nombre bien conocido en el país. Fue fundada por las familias locales Rey y Poli, que prosiguen siendo accionistas, conforme fuentes del mercado, mas la compañía no da información sobre la composición de la propiedad ni sobre su negocio, alén de lo que publica en su web.

Pluspetrol tiene un papel más perceptible en Perú, donde es el operador de Camisea, el primordial yacimiento gasífero del país y uno de los más esenciales de Latinoamérica. Entre septiembre de dos mil dieciseis y exactamente el mismo mes de dos mil diecisiete, Camisea representó alrededor del ochenta y cinco por ciento de la producción de gas de Perú. La compañía argentina tiene el veinticinco por ciento de los lotes ochenta y ocho y cincuenta y seis (juntos conforman el yacimiento), que comenzaron operaciones en dos mil cuatro y dos mil ocho, respectivamente. La participación de Pluspetrol en la explotación representó ingresos por cuatrocientos noventa y nueve millones de dólares americanos y un resultado de explotación de doscientos cuarenta y cuatro millones en el ejercicio cerrado en el mes de septiembre de dos mil diecisiete, conforme la calificadora de peligro peruana Apoyo & Asociados, asociada a FitchRatings. La compañía opera dentro un consorcio en el que se integran Hunt Oil, SK Energy, Tecpetrol, Repsol y Sonatrach.

Camisea significó el mayor proyecto energético de Perú de las últimas décadas y una proeza de ingeniería para el país. La explotación del yacimiento requirió la construcción de un gaseoducto de setecientos treinta quilómetros que nace en la selva peruana, cruza la Cordillera de los Andes y llega hasta la costa del Pacífico. Llevó gas natural a Lima por vez primera y más del cuarenta por ciento de la energía eléctrica del país es producida desde sus recursos. Para la petrolera argentina fue un reto logístico que la forzó a aplicar las técnicas de la producción off-shore en plena amazonia peruana, como el traslado de equipamientos por vía aérea y fluvial, frente a la imposibilidad de edificar sendas.La empresa fue fundada a mediados de los años 70 por las familias Rey y Poli. 

“En Argentina la producción de Pluspetrol está más diversificada, mas en Perú tienen la operación de Camisea, un desarrollo que la ha posicionado como una productora internacional”, asevera Roberto Carnicer, jefe de la asesora Hub Energía y directivo del área de Energía y Oil&Gas de la Capacitad de Ingeniería de la Universidad Austral. Para complementar su actividad en el mega yacimiento peruano, la compañía edificó una planta procesadora de líquidos de gas natural y una terminal portuaria en la urbe ribereña de Pisco.

Extraer petróleo en la mitad de la selva no solo es complejo en concepto de logística. Las cuestiones medioambientales y la relación con las comunidades locales acostumbran a ser uno de los mayores desafíos. Pluspetrol resalta el manejo de estas situaciones como una de sus “áreas de experiencia”. Un episodio singularmente retumbante se dio a causa de sus actividades de exploración en la zona tropical de Junín, en un área selvática del centro de Perú. En el mes de febrero de dos mil quince, los enfrentamientos entre la policía y cientos y cientos de participantes de la manifestación que se oponían a la actividad de la compañía, terminaron con un fallecido y decenas y decenas de heridos. Con las imágenes de choques violentos en pleno centro de la localidad de Pichanaqui trasmitidas por T.V., el entonces ministro de Energía y Minas del país aseveró que daría 3 días a la compañía argentina para retirarse de la zona.

La amenaza, no obstante, jamás se concretó. Conforme notificó el diario peruano El Comercio el año pasado, la compañía negoció pactos con treinta y cuatro comunidades nativas, 9 organizaciones indígenas y ciento cuarenta y uno poblados de colonos para proseguir adelante con las operaciones. La exploración en el Lote ciento ocho, por la que se desató el enfrentamiento, es una enorme apuesta de la compañía. “Estamos cerca de un enorme descubrimiento de petróleo”, aseveró un gerente de la compañía en un foro de discusión de la Sociedad Geológica de Perú el pasado octubre. La petrolera estimó entonces que podía localizar entre novecientos millones y dos mil cuatrocientos millones de barriles de petróleo. La compañía tiene además producción de petróleo en el norte de Perú, en la zona de Loreto, donde asimismo ha enfrentado la resistencia de las comunidades indígenas.

Gas en Bolivia
Otras operaciones esenciales son las de Bolivia, donde extrae gas en la zona de Tacobo y tiene una fuerte actividad de exploración. Llegó al país en mil novecientos noventa para instalar una planta de tratamiento de gas, a lo que prosiguió la construcción de un gaseoducto de veintiocho quilómetros de longitud para exportar a Argentina desde los yacimientos de la zona de Bermejo, en el sur.

Uno de los jalones de la historia del conjunto se generó fuera de la zona. En dos mil trece se transformó en la primera empresa en generar petróleo on shore en Angola desde la independencia del país en mil novecientos setenta y cinco. La compañía opera un yacimiento en la zona de Cabinda, un entorno angolano rico en hidrocarburos dentro la cuenca del Congo.

La compañía tiene más de doscientos hectáreas con alto potencial en la cuenca neuquina, la más esencial de Argentina. Las mayores esperanzas están en los proyectos para generar petróleo y gas no usual en Vaca Fallecida, que aún están en una etapa naciente.

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