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En Bariloche, una cabaña singular, económica y sustentable

enero 19, 2017 - Diseño
En Bariloche, una cabaña singular, económica y sustentable

Piedra bola del lugar, madera obtenida de pinos que fueron talados en el sitio, una construcción sencilla pero sugerente de unos emprendimientos inmobiliarios, un refugio frente al Nahuel Huapi. Con pocos materiales y mucha inventiva, el arquitecto Sergio Cano le dio vida a una cabaña de dos pisos frente al lago. Está en Bariloche, más precisamente en el kilómetro 20 de la ruta que va al Llao Llao. En un terreno boscoso con un desnivel marcado desde la ruta y una pendiente hacia el famoso lago patagónico.

Terreno, recursos y geografía fueron los datos que sirvieron para tomar las decisiones de proyecto. Ninguno fue tomado como una dificultad; más bien, todos fueron considerados oportunidades.

Decidido a hacer una cabaña de uso temporario, Cano encontró con un terreno ideal con algunos obstáculos: fuerte desnivel desde la entrada, atiborrado de pinos y con la restricción de dejar un retiro de 3 metros desde la calle. Su primera decisión fue colocar la zona pública en el piso más alto y la zona privada en el más bajo, ya que, por la diferencia de altura desde la calle, el living y la cocina quedaron a nivel de la entrada, y el baño y el dormitorio en el piso bajo. Así, al tener la casa “al revés”, Cano ganó buenas vistas largas al lago.

El otro tema era despejar el terreno de árboles. Por suerte, la mayoría de las especies que poblaban el solar eran pinos, un tipo de árbol foráneo que fue introducido por el hombre y es muy invasivo, al punto que en Bariloche está permitida su tala. Cano vio allí la oportunidad de lograr mucho material de construcción.En Bariloche, una cabaña singular, económica y sustentable

Primero desarrolló un basamento firme de piedra bola, obtenida del lugar. Sobre este pedestal colocó la cabaña toda construida en balloon frame con tirantes obtenidos de la tala de los pinos. El balloon frame es un tipo de construcción de madera muy característico de los Estados Unidos, consiste en reemplazar las tradicionales vigas y pilares de madera por una estructura de listones más finos y numerosos, que son más manejables y pueden clavarse entre sí. Este tipo de construcción produce edificios livianos y fáciles de construir. “En Bariloche existen aserraderos móviles que se instalan en el terreno, cortan los árboles y producen tirantes, tablas y piezas de distintas escuadrías y medidas”, explica el arquitecto.

El esqueleto de la cabaña se completó con placas de multilaminado afuera, un revestimiento de chapa ondulada y placas de roca de yeso en el interior, además de la indispensable aislación de lana de vidrio en el medio.La cabaña no tiene gas, así que el agua se calienta por termotanque eléctrico y la cocina, también es eléctrica. La calefaccíon es a leña con la idea de reducir costos, pero entre la aislación y dobles vidrios de las ventanas se logra mantener el calor cuando las temperaturas son más bajas.

El costo de construcción de la cabaña fue de un poco más de 20.000 dólares (182.000 pesos al dólar oficial),un valor muy económico para una casa de alrededor de 80 m2. Hay que tener en cuenta que la mano de obra fue local y la madera es la de los árboles del terreno, que si bien puede estar poco estacionada, al principio tiende retorcerse un poco pero con el tiempo se endereza y toma su forma definitiva.

Para salvar el desnivel con la calle, Cano diseñó un puente de madera que se continúa en el interior como piso, lo que le evitó rellenar el terreno para alcanzar la entrada de la casa. Los muros de contención del terraplén también fueron construidos con piedra bola.

Pero la cabaña de Cano no es pura decisión instrumental y constructiva, también es una pieza de intencionado valor expresivo y compositivo.

El área pública, más grande que el área privada, produce un acentuado desplome en el muro de frente y en el contrafrente. Esa “anomalía” sirvió para producir superficies semicubiertas que guarecen la entrada como la ventana mirador del estar. La madera estructural emerge en esos dos puntos para fortalecer preceptivamente la entrada y para exponer los refuerzos en el contrafrente.

Aprovechando las mejores orientaciones, la pared que da al Noreste presenta pequeñas aberturas para cocina, comedor y dormitorio. En el muro opuesto, una larga ventana inclinada sigue el desarrollo de la escalera.

La pieza arquitectónica que creó Cano en Bariloche convive con la naturaleza con elegancia y determinación. No es un objeto mimético ni quiere serlo, es una creación sensible a lo natural «